Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

lunes, 4 de marzo de 2013

Mi estrella


Que buscas triste niña
en el silencio de la noche
en la calle ya vacía
donde solo el viento corre.

Tan solo las estrellas
brillan en lo alto del cielo
cuidando de los sueños
de soñadores como tu.

No busques, niña,
en la triste oscuridad
mejor busca en las estrellas
que ellas saben la verdad.

Son guía de navegantes,
confidente de enamorados,
son también amigas leales
si las quieres tu oír.

Son la esperanza
cuando el sol no esta,
abrázate a ellas esta noche
y ya no tendrás soledad.

2 comentarios:

Mª Teresa Martín González dijo...

Menos mal que en la oscuridad siempre podemos encontrar luz, ya sea de las estrellas o de otra cosa. Muy bonito el poema.
Un saludo.

yoquemebusco dijo...

Estoy de acuerdo con Mª Teresa. Este poema es como esperanzador ¿no?


¡salú!

Lucía