Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

miércoles, 22 de enero de 2014

Cuando te despidas


Adiós, tantas veces he pronunciado esa palabra,
mas duele cada vez mas volverla a decir,
son perdidas que destrozan mi alma
y me hacen sentir que me pierdo también.

Por que a todo le llega una despedida
me decías mientras en la distancia te ibas,
abandonándome y rompiendo también
la promesa de que nunca me abandonarías.

Ahora te veo desaparecer en el camino
como si me arrebataran un pedazo de mi alma,
por que el destino es tan cruel conmigo
arrebatándole a mi vida lo que mas ama.

No, no puedo aguantar el dolor de las partidas,
aunque digas que decir adiós es parte de la vida,
no, si una amistad verdadera debe ser para siempre,
dime ahora frente a frente que eso también es mentira.

Dime que es mentira, borra de una vez lo que queda,
y arranca de mi diario la pagina que nos unió,
así no dolerá tanto saber que te tuve y te perdí,
así no dolerá tanto saber que ya no soy nada para ti.
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2 comentarios:

Francisco J. Ortega dijo...

Cuánto sentimiento en este poema de un adiós María, me gustó mucho.
Un abrazo

Hanna Xesco dijo...

El desamor desgarra el corazón.
beso