Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

domingo, 28 de abril de 2013

Solo basta cerrar los ojos


Cierro los ojos y vuelvo a ver tu rostro en mi memoria,
quisiera abrazarte como lo hacia ayer
mas recuerdo en ese momento el dolor que causaste
y siento rabia que a pesar de ello sigo amándote.

Y es que soy tan distinta a ti que no puedo olvidarte,
no existe dolor capaz de matar el amor,
olvidarte es tan imposible dejar de extrañarte,
de extrañar tus besos de sabor a miel.

De extrañar tus manos acariciando mi piel,
mas algún día recordaras que fui yo
esa mujer que te amo con la locura y la pasión
que nadie jamás será capaz de entregarte.

Cuando pasen los años y mires por tu ventana,
ya no estaré allí pero mi recuerdo pasara junto a ti
y te sentirás arrepentida de haberme dejado ir,
mas yo seré feliz junto al verdadero amor de mi vida.

2 comentarios:

Pedro Molina Moreno dijo...

Amiga, es precioso el poema, me has inspirado, gracias...

Arely huber dijo...

saludos María, un abrazo.