Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

martes, 9 de abril de 2013

Vuelve por favor


Tantos amores y tantos besos han pasado
pero ninguno como esa tarde cuando nos besamos
ninguno tenían la pasión de tus labios
y esa ternura tuya cuando decías te amo.

Te busque tantas veces en tantos cuerpos
sabiendo que nadie podía ser como tu
tonta ilusa aun sigo enamorada de ti
como el primer día que te vi cruzar a mi lado.

Dicen que el primer amor es para siempre
y fuiste tu el primer hombre en mi vida
aunque han habido muchos mas después
el único en mi corazón fuiste tu.

Pusiste tu bandera y te hiciste mi dueño
y junto a ti explore rincones desconocidos
hoy ya cansada de buscar en otros
cierro mis ojos siento tus labios junto a los míos.

Y aunque sea solo un sueño nada mas
mi corazón late con la misma intensidad
mi piel vuelve a vibrar igual que aquellos días
recuerdos, solo recuerdos en una copa vacía.

De la que bebo cada día y no calmo mi sed
mi cuerpo pide a gritos tus caricias
mis labios tus besos sabor a miel
y mi corazón cansado que lo vuelvas a querer.

2 comentarios:

yoquemebusco dijo...

Este poema me suena más maduro que algunos otros, está bueno eso.
Yo le agregaría que las primeras dueñas de nuestros corazones debemos ser nosotras mismas ¿quién nos asegura que alguien más va a cuidarlos como nosotras?


¡salú!

Lucía

Mª Teresa Martín González dijo...

Intenso el llamamiento al amor perdido, ese amor que, aunque hubo otros, antes, después, nunca puede ser repetido.
Un abrazo