Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

domingo, 14 de julio de 2013

Jamás me rindo


Miro el camino que aun me falta
y volteo mi mirada al que ya ande
mientras lágrimas se dibujan en mi rostro,
por el vació de los que han partido.

Se que debo seguir no debo detenerme,
mas el miedo a veces llega a mi alma,
ese temor a perder lo ya ganado
y no ser nunca mas lo que he sido.

Y me pregunto quien soy hoy,
acaso soy hoy lo que siempre he querido,
o soy solamente un espejismo 
de esos sueños que un día fueron míos.

No me voy a rendir eso siempre digo,
mis labios lo pronuncian a cada instante,
no se si el camino escogido sea el correcto
pero quiero seguir siempre adelante.

Mi guía es el sol y en la noche las estrellas,
ya no me dejare vencer por palabras necias
que gritan que nunca podré alcanzar la meta,
porque nada sabe el que no lo intenta.

4 comentarios:

Rebecca Rosenbaum dijo...

hola María,
un precioso poema para recordar y tener siempre presente.


un abrazo^^

Rebecca Rosenbaum dijo...

P.S.:
Me he permitido ser tu Seguidora.
Con mi mayor deseo de felicidad para ti un abrazo fuerte^^

Francisco J. Ortega dijo...

Bonito poema, con un buen mensaje, quien no lucha no lo consigue....
Un abrazo!

Isaboa Del Sol dijo...

Una bella manera de seguir adelante y no flaquear.Bss