Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

viernes, 12 de julio de 2013

Cada nuevo día


Veo como se escapa por mi ventana
el ultimo rayo de luz de las estrellas
dando paso a un día que comienza
sin saber que me espera tras la puerta.

Un nuevo día lleno de magia
como cada día cada mañana,
yo pongo en ellos mis esperanzas
mis ansias de ser mejor que ayer.

Con mi inocencia que muchas veces
la única arma que llevo guardada,
me maravilla todo lo que observo,
una mariposa que vuela lejos.

Y quisiera al igual que ella
el poder tener un par de alas,
mientras dibujo una sonrisa en mi rostro
por que ya el miedo partió a otra morada.

2 comentarios:

Ana Moya dijo...

Un nuevo día, un nuevo comienzo, para ver lo hermoso que es el mundo

Teresa Sánchez Sánchez dijo...

Hermosos versos que hacen reflexionar y descubrir la belleza de la vida. Un saludo y felicidades por tu poema.