Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

sábado, 6 de julio de 2013

Caminando


Camino por la calles del silencio
con una mochila que cargo a mi espalda
llena de risas y de llantos, 
con mis derrotas y mis esperanzas.

Rendida ante el dolor de pensar
que mañana llegara y no habrá nada,
la luna escondida tras las nubes,
mis lágrimas escondidas tras mi mirada.

Irónica es la vida que todo te arrebata
y te habla de los sueños que aun faltan,
aun en la miseria de las horas que pasan
las flores siempre crecen en mi ventana.

Y en medio de todo sigo estando yo
desafiando cada minuto que pasa
de esta vida tan mía y tan ajena,
de este mundo lleno de magia.

4 comentarios:

Guillem de Senent dijo...

Me encantó. Enhorabuena.

Francisco J. Ortega dijo...

Me ha gustado tu poema María.
A veces la vida te hace regalos, a la vuelta de la esquina te puede ofrecer un amor que no esperabas. Pero también, a veces, te quita las cosas que más quieres, injustamente.
Un abrazo!

Hanna Xesco dijo...

La vida llena de esperanzas y desesperanzas !! pero no pierdas las ilusiones.
Lo has escrito muy lindo.Besos

Andres Queirel dijo...

wow que lindo, lleno de sentimientos!! un saludo desde Argentina