Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

lunes, 22 de julio de 2013

Que hago ya sin ti


Anhelando tu regreso como la flor la primavera,
que seas tu ese rayo de sol que me acompaña,
ya no hay luz en mis días tan oscuros
mientras mis sueños se escaparon por la ventana.

Pasan las horas sin poder ellas comprender
que eres tu la razón por la que muere mi alma,
te grite quédate o llévate todo lo que vivimos
mas dejaste tantas huellas aquí grabadas.

El olor de tu piel grabado en mi almohada
y tus caricias aun las siento en mi piel,
un beso que el viento siempre regresa al atardecer
y recuerdos junto a ti que mis gavetas aun guardan.

Que hago con las flores que dejaste en mi ventana
ya marchitas como este amor entre tu y yo,
quedando cenizas en ellas de lo que fue
el mas hermoso y verdadero amor.

3 comentarios:

Sandra Bar dijo...

Me emocionaste, Maria! Que duro es cuando se va el amor! Te salió precioso este poema. Un abrazo fuerte!

Francisco J. Ortega dijo...

Precioso poema Maria.
Qué hacer con todo lo que nos deja, cuando el amor se va.
El olor, las fragancias, los besos, las flores, su presencia, los recuerdos...
Un abrazo!

Hanna Xesco dijo...

Un amor tatuado en la piel y en el corazón.
Hermoso. Besos