Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

lunes, 1 de abril de 2013

Te quise y te quiero todavía


Sabes, siempre te quise aunque quizás falle
en no decírtelo tantas veces como tu esperabas
conocerte fue para mi lo mejor que paso en vida
aunque mis labios no lo digan mi corazón lo grita.

Aunque nunca supiste escuchar lo que el te gritaba
con cada latido al sentir cuando tu piel rozaba la mía
mas hoy ya nada importa ni los versos ni las rosas
tu adiós mato todo lo que entre tu y yo existía.

Hoy solo camino perdida por una calle sin regreso
le puse tu nombre para no olvidar jamás ese día
en el que tus labios dijeron que ya no me querías
hoy llevo una rosa marchita, esa que no te pude dar.

Ya perdió su aroma y también perdió su color
igual como yo te perdí esa noche de invierno
y se convirtió ella en mi amiga, recogiendo mis lágrimas,
y esos besos que jamás a ti te podré dar.

2 comentarios:

Juan Flores dijo...

a veces, se le dice mil veces a la persona amada, lo se siente, y aún así, llega el final... el amor es caprochozo!

Anónimo dijo...

bonito poema, muy sentido