Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

martes, 4 de junio de 2013

Ayer


Me encierro en mi ayer como una esperanza
de recuperar esos sueños que nunca alcance,
de abrazar con fuerza a esas personas
a las que ame con toda mi alma sin nada decir
para sentir nuevamente el calor de sus brazos.

Sentir su corazón latir tan fuerte como el mío,
como me arrepiento hoy de tantas cosas
que no llegue a hacer ayer en mi pasado
mas el tiempo es el castigo del humano
siempre llevándose todo a su paso.

Triste ayer de momentos que jamás volverán
dime como hago si me siento tan perdida,
dibujo una sonrisa en mi rostro falsa y fingida,
Como te robo la alegría de esos días
que una vez fueron mis y ya no lo son.

5 comentarios:

Pelayo Lennon dijo...

Muy bonito María. Soy de los que pienso, que la vida nos pondrá por delante , la oportunidad de rectificar ante lo no hecho, aunque sea con otras personas.
Un abrazo tecnológico.

Francisco del Río dijo...

Gracias Maria por tus hermosos versos, es un verdadero placer leerte. Desafortunadamente el ayer se fué y no volvera, pero podemos aprender de él. Un abrazo.

Francisco J. Ortega dijo...

Bello escrito! Esos recuerdos de aquellos maravillosos días que no volverán (pero vendrán otros... :) )

La Gata Coqueta dijo...



A ti que estás leyendo esto, te dejo las siguientes menciones...
Que tengas un fin de semana colmado de bendiciones,
para que tu corazón siga siendo un vergel de emociones.

Que a donde mires veas amor, siendo un toque de esperanza
y hacía donde camines encuentres la felicidad con templanza.

Esta que te quiere
y nunca te interfiere...
Atte.
María Del Carmen




Hanna Xesco dijo...

Añoranzas que se guardan en el corazón.
besos