Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

domingo, 30 de junio de 2013

Perdón


Perdón, pido perdón nuevamente
palabra que mis labios repiten
sin cesar a cada instante
aunque te niegues a escucharme.

De rodillas te lo pido
y mi corazón herido no entiende
el por que de tu distancia
si dijiste que estarías aquí siempre.

Por que tu amor era mas grande
que lo que dijera la gente,
perdóname por nunca ser
eso que tu querías que fuese.

Hoy ya no existen los culpables,
culpa tuya o culpa mía ya no importa,
en mis heridas que nunca curan,
en tu ignorancia ante mi dolor.

Hoy solo un abrazo espero de ti
que me diga aun estoy aquí,
aun creo en ti aunque parezca
que nunca ha sido así.

1 comentario:

Francisco J. Ortega dijo...

Un poema muy bonito, sentido, que rasga el alma, que duele... ese perdón...
Saludos!