Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

miércoles, 12 de junio de 2013

La noche


La noche llega silenciosa y traicionera
con el recuerdo de tu piel y de tus besos,
de un amor que murió entre sueños
musa de un pasado que no va a volver.

Donde tu nombre ya no existe,
solo eres la sombra de un fantasma viajero
donde tu voz y tus te amo se han quedado,
los escucho en el silencio de mi cuarto.

No, no estoy loca y si lo estuviera
seria la mas triste y hermosa locura,
de amarte sin que estés conmigo,
de tenerte aunque te hayas marchado.

Por que todo tiene aroma a ti,
a ese perfume de rosas que te gustaba
y cada canción que escucho
trae momentos que junto a ti viví.

Por eso espero la noche ansiosa,
el tiempo sin ti ya no es nada,
tan solo el preludio de una espera
que calma el dolor de esta triste alma.

2 comentarios:

Francisco J. Ortega dijo...

Es en la noche cuando todos los recuerdos y las añoranzas vienen a buscarnos. Me gustó mucho tu poema, me trajo vivencias de otros tiempos.
Saludos!!!

Hanna Xesco dijo...

Ilusión cargada de sentimientos.
Muy bonito poema.