Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

sábado, 25 de diciembre de 2010

Una rosa en mi libro


Entre las hojas de un triste libro
sigue guardada la rosa que me diste
aunque ya no tiene su bello aroma
y perdió también su color.

La miro y es como verte a ti
en esos momentos te siento a mi lado
aunque se que es solo una fantasía 
que mi mente se esta inventando.

Puedo sentir tu piel junto a la mía
puedo también besar tus tiernos labios
y entre sueños color de rosa
escuchar de tus labios un te amo.

Amarte a cada instante en esta triste noche
como esas noches que tantas veces
dormía abrazada a tu cuerpo
escuchando el latir de tu corazón.

Cuanto amor había en esa cama, cuanto amor,
que ahora esta triste y vacía
añorando de tu cuerpo tu calor
como yo añoro tus besos y tu amor.

Así llega la hora de dormir 
y guardo la rosa en nuestro libro
mientras lo pongo debajo de mi almohada
para volver a soñar contigo.

1 comentario:

Alex Garcia dijo...

esa rosa en la que no se marchitan los recuerdos