Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados.

Hanshan

martes, 28 de mayo de 2013

A la orilla del mar


Hoy es una noche mas que estoy aquí
sentada a la orilla del mar pero sin ti,
la luna se escondió para no mirarme
y las olas del mar solo murmuran tu nombre.

El viento tiene aun guardado el olor a ti
y aquí te busco aunque ya tu no estés,
a pesar de tu ausencia siento tus caricias 
y escucho tus te amo igual que ayer.

Mas hoy solo son ecos que el viento trae
para hacer menos triste mi soledad,
pero las horas hoy parecen eternas
mientras espero que decidas regresar.

Dicen que es triste vivir de una esperanza perdida
mas es todo lo que me queda para seguir aquí,
con tu partida te llevas todo lo que tenia
por que para mi todo lo eras tu.


5 comentarios:

Francisco del Río dijo...

Hermosa esta poesía María, me ha encantado. Si se mira el mar en esos momentos de nostalgia siempre nos trae el aroma de lo que ha quedado atrás.
Un placer leerte.
Un abrazo.

Alicia Fernández dijo...

que triste... eterna espera. bessoss

Idolidia Glez dijo...

Wow mi amiga la ultima estrofa me estremecio...Lo senti cual si fuera mio..Muy bello el poema. Un abrazo.

Tienes premios en mi blog querida..Felicidades.!! :)

Francisco J. Ortega dijo...

Hermoso poema bañado de recuerdos y melancolía. Un abrazo!

Jimena Arbulú dijo...

Hermoso poema lleno de sentimiento. El mar siempre será un poderoso elemento inspirador para quienes amamos.